Lo primero: ¡¡¡ESPAÑA!!! Podemos :)
Llevo un par de días un poco pensativa (quizá sean los exámenes que me afectan, o leer Abzurdah, o...) y es hora de plasmarlo en algún lado, y creo que éste es el lugar idóneo para ello. No voy a mentiros: principalmente gira entorno a mí, a Ana y mis conocidos. Sé que soy un poco monótona y que siempre hablo de los mismo, pero es que no tengo mucho más...
Llevo un par de días un poco pensativa (quizá sean los exámenes que me afectan, o leer Abzurdah, o...) y es hora de plasmarlo en algún lado, y creo que éste es el lugar idóneo para ello. No voy a mentiros: principalmente gira entorno a mí, a Ana y mis conocidos. Sé que soy un poco monótona y que siempre hablo de los mismo, pero es que no tengo mucho más...
Recuerdo cuando y cómo empecé con todo esto, y fue a raíz de muchas cosas (años y años de insultos en el colegio, de complejos y lloros por mi físico) aunque lo que desató que me decantara por fin por el ayuno fue una estúpida y simple gastroenteritis. Adelgacé en 3 días 3 kilos por vomitar y no comer (de 61 a 58). Siempre me ha asustado vomitar, y supongo que por eso no me decanté por Mia, aunque la idea de privarme de comida no me gustaba nada. Pero no me quedaba más remedio después de años con diferentes dietas fallidas... Empecé a visitar páginas pro-ana para informarme de qué hacer, cómo hacer, riesgos... Y cada cosa que veía me asustaba más, aquello que leía era oscuro, triste, doloroso y macabro. Ver que en esas páginas aconsejaban para chicas de mi altura un peso de 45 kilos me parecía una locura. ¿45? Sólo hueso, no tenía sentido. Pero bueno, con miedo seguí las indicaciones de otras, y así en unos meses bajé a 55, aunque con bastante efecto yo-yó de por medio. Me atasqué en ese peso durante bastante tiempo, pero no iba a ceder, quería bajar a 50.
Un día hablando con una amiga de clase, Marina, descubrimos que las dos estábamos "metidas" en este tema, y nos unimos y apoyamos mutuamente, aunque a la vez establecimos unos mínimos: cuando a alguna de las dos se le fuese de las manos el asunto o pesase menos de los que habíamos acordado como peso mínimo, lo hablaría con la otra y daríamos la voz de alarma (avisar a nuestros padres sería lo primero). Yo por aquél entonces (hace apenas un año) quería adelgazar, como sigo queriendo ahora, para sentirme mejor, ligar más y tener más amigas. Y poco a poco fui controlando más acerca de las calorías, las diestas, los ejercicios... Pero no sé en qué momento se convirtió en una obsesión. Empezó como un modo de actuar para conseguir mi meta, como un hobby incluso... Y ahora es mi manera de ser. Lo que antes me parecía una idea absurda, ahora a veces me parece poco. Quizás con 44 kilos esté mejor, o 43... Ya veremos. Antes de que se me olvide, hace un par de meses le diagnosticaron a Marina anorexia. Hablábamos muy a menudo, y quedábamos un par de veces por semana, y no creía que estuviese tan mal como para eso... No sé si es que me engañaba ella, me engañaba yo misma, o yo estoy peor que ella sólo que sin diagnosticar.
Los complejos son incluso mayores que antes, me he vuelto una gran envidiosa que se alegra cuando ve a la gente delgada comer y engordar (incluso amigas o familiares)... Soy una persona que cuenta calorías todo el tiempo, que sólo piensa en comida y en sus objetivos por cumplir, una persona a la que le da vergüenza comer delante de los demás, a la que le gusta sentirse vacía y liviana... Una persona que pesa 49 kilos, usa una 34-36 de pantalón y se siente gorda, porque quizás nunca sea suficiente la delgadez propia. No me importa que amigas que antes me parecían diosas de la belleza me digan que estoy más delgada que ellas, no me importa que cada vez más chicos me digan "lo buena que estoy"...
Yo lo que quiero es verme bien. Quiero verme bien YO, que me vea bien Juan y que el único chico del que me he enamorado de verdad sea capaz de serle infiel a su novia conmigo. Y todo eso sé que sólo lo voy a conseguir adelgazando. Yo quiero verme los huesos. Juan prefiere verme con 4 kilos menos (me lo dijo) y la cara aún más afilada. Y, aunque cuando estuvimos juntos yo rondaba los 53, sé que si tengo cuerpo bonito el amor de vida "dejará" a su chica por mí (no vamos a ser novios nunca, por eso sólo quiero que le sea infiel). Para mí eso es triunfar, eso son mis triunfos personales. Y los dos útlimos objetivos he de conseguirlos YA.
Otra cosa que llevo unos días pensando es que nadie se preocupa por mí. Sí, mi padre sospecha algo, pero nada más. Un par de comentarios a la semana sobre el tema no me parece demasiado. Mis amigas sólo me dicen "que estoy muy delgadita", pero eso es porque me comparan con la vaca que era antes, y así cualquiera. Mi hermana se puso a dieta hace unos meses y ha adelgazado bastante, me alegro por ella, de verdad, aunque por el camino me daba rabia ver que ella lo lograba y yo no. Ahora mis padres no hacen más que decirle que se cuide, que tome vitaminas, hierro, que no sé qué... ¿Y YO QUÉ? Como lo mismo que ella y desde hace más tiempo. Se me cae más el pelo, tengo peor la piel y las uñas más amarillentas, me paso los días agotada, y NADIE ME DICE NADA. Si mis padres se preocupasen de verdad y mirasen en internet cosas sobre la anorexia, verían que encajo perfectamente con el perfil (aunque yo creo que se queda sólo en eso, en la conducta, no considero estar enferma), pero parece que sólo tienen ojos para mi hermana. Mi madre odia a los médicos y nunca quiere llevarnos a ningún lado, pero como el otro día mi hermana se desmayó estando de fiesta, le va a llevar corriendo. Y me jode. ¿Por qué? Porque a lo largo de su vida se ha desmayado muchas veces y yo nunca, entonces parece que yo estoy perfectamente y puede que no sea así. Porque yo no sea tan débil no quiere decir que no sufra.
A mi mejor amigo en su día también le dije que no comía y que no sé qué, pero no pareció importarle. Sólo tuve un par de charlas con él acerca del tema, y luego se dió por vencido. O se desinteresó, no lo sé. Empiezo a pensar que es necesario que pese 40 kilos para que alguien se preocupe por mí. Y soy capaz de llegar a ese extremo. Y no sé porqué lo soy... Nunca lo hubiese creído. ¿Tanto he cambiado?
Sé que me contradigo cuando escribo que quiero seguir adelgazando y que me molesta que me hagan comentarios sobre mi conducta alimentaria si luego reclamo la atención de mis seres queridos matándome de hambre y deseo que me pillen y se preocupen. Soy una egoísta por querer eso, y más por quererlo de esa manera. Pero en esto me he convertido. Ana ha convertido a ****** en Satine.
Moi, Satine

Cariño, un millón de gracias por el comentario!!!
ResponderEliminartu consejo es extremadamente útil, pero es que de hecho es lo que me está pasando ahora con mis padres, que estoy aumentando la ingesta de calorías en comparación con lo que comía al acabar el curso.
Ya sabes que yo siempre procuro mostrar la cara optimista, pero me parece que entre la carrera que teníamos hasta ayer, en vista de los resultados tan pobres y todo, pues he tenido un bajón que me ha llevado a expresarme y decir cosas que puestas de modo realista no son verdad, como bien me has dicho.
Lo que me pasa es que yo no estaba acostumbrada a esto de atascarme, cuando hace 5 años empecé con la obsesión, bajaba y subía, ambas cosas, sin ningún tipo de esfuerzo.
Eso y que miro a mi alrededor y paso envidia, sí, esa es la palabra. Cuando mis delgadas amigas no comen, sin darle ninguna importancia, yo paso una envidia que me muero. Y sin embargo con vosotras no me pasa lo mismo, no siento envidia, siento motivación, pero esta vez en vez de motivarme, me he hundido.
Después de leer tu comentario he recapacitado y abierto los ojos, necesitaba un golpe de realidad y tú me lo has dado! ahora mismo estoy relajada, ni siquiera me he torturado por la tapita que me he comido de almuerzo en el vermut con mis padres, porque al final luego he comido ensalada en lugar de alas fritas y un huevo relleno. (Mi mente funciona por compensaciones xD)
Ahora creo que vuelvo a encontrarme motivada, y tengo el bonito pensamiento de que aunque vaya despacio, voy sobre seguro, porque por primera vez en mi vida tengo caídas pero no abandono del todo la lucha.
Si es que no puedo pretender levantarme mañana y ver en la báscula un 57... Si de hecho, diga lo que diga la báscula, yo en el espejo estoy viendo día a día pequeños avances... no sé...
Estoy empezando a divagar... pero ya ves, que ahora me encuentro mejor, más pensativa, pero más optimista.
Creo que nunca voy a poder encontrar las palabras suficientes para darte del todo las gracias!!
Por cierto, me ha encantado tu entrada, es fascinante saber cómo empezamos cada una con lo nuestro... hay tantos paralelismos en las vidas de todas nosotras...
Creo que somos un mundo a parte, gente de otra pasta distinta, ¿no crees? aunque yo con la depresión he llegado a decir que me veía como una quiero y no puedo, como que no pertenecía a este mundo porque no lograba avanzar... pero es que nuestras vidas son así: arranques de optimismo, depresiones, caídas, lucha constante. Y todo ello físicamente solas, menos mal que existe el mundo de los blogs... Bueno, di que tú aún tenías a Marina, pero vamos, por lo general estamos solas en esto. ¡Cuántas veces casi se me escapa algún comentario con mis amigas que en realidad sólo puedo haceros a vosotras!
En fin... te escribiría tantísimas cosas!! sobre lo que me has comentado, sobre lo que cuentas tú... bueno, te doy mi msn, que casi lo olvido!: strawberrychocolate@hotmail.es (.es, no.com). Seguro que tenemos conversaciones súper profundas!!
de nuevo, gracias por TODO!!!
te quiero un montón!!!!!!!!
mil besos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminaralaaaa me da error al ponerte el comentario!! no sé si te lo estoy mandando 50 veces o ninguna! ahora pruebo otra vez
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarwao :s me senti bastante identificada con esa entrada... y esque yo tampoco le importo a nadie, y tambien creo que comenzaré a importarle a los demás cuando yo este flaca..
ResponderEliminarenfin, me alegra que te ayas desahogado, sabes que no estás sola en esto....
un besoo <3